Miguel Ángel Campano, 2009

Marzo /Mayo 2009

La galería altxerri de San Sebastián presenta desde el viernes 13 de Marzo obra reciente de uno de los artistas referentes de la escena artística española de los últimos años. Será su segunda exposición en la misma tras la realizada en 1995 en la que se mostraba la transición de sus series reinterpretativas de Poussin hacia la abstracción o “proceso de vaciado del lienzo“ en sus propios términos. 
 
16 Óleos de diferentes tamaños y acuarelas de formato pequeño, fechados entre el año 2000 hasta el 2007 permiten una ajustada visión sobre su obra reciente en la que recupera la “gestualidad” de los años 80 , ahora más libre y quizás más sabia. Premio nacional de artes plásticas en 1996 toda su obra continua validando la permanencia de la pintura como lenguaje autónomo al margen de modas y tendencias del mercado.
 
Inició Arquitectura y Bellas Artes en Madrid y Valencia, aunque no finalizó ninguna de las dos. Fue seleccionado en las exposiciones “1980” (Galería Juana Mordó, Madrid 1979) y “Madrid DF” (Museo Municipal, Madrid, 1980), en las que exponían los artistas jóvenes más significativos de cara a la nueva década. Desde 1980 reside en París y Soller (Mallorca).
 
A principio de la década de los setenta abandonó el automatismo, y hacia 1973-74 su pintura entra en el ámbito de la abstracción geométrica influida por artistas como Gerardo Rueda y Gustavo Torner. Durante 1976-77 se estableció en París, donde abandona los rígidos esquemas geométricos por una abstracción gestual en la línea del “Action Painting” norteamericano. Hacia 1985 su estilo se dualiza, por un lado practica una pintura abstracta de mayor simplificación y despojamiento, y por otro, una pintura de naturalismo extremo.
 
Temáticamente, desde 1980, su obra se ha organizado en series inspiradas en la tradición moderna, basándose en Cézanne (para lo que viajó por la Provenza francesa y los alrededores de la montaña de Saint Victoire), y en la tradición clásica. Realiza así los Naufragios, basada en La barca de Don Juan de Delacroix y las series en torno a las alegorías de Poussin conservadas en el Louvre: Le Déluge (1980-82), La Grappa (1985-86) y Ruth y Booz (1990). Por otro lado, su obra ha sufrido una reducción de matices cromáticos. Las tintas se vuelven planas, y el negro del contorno cobra protagonismo. Esta nueva tendencia se aprecia en las series de dibujos que pinta desde finales de la década, donde traza planimetrías sugerentes sobre una superficie blanca de papel.
 
Desde 1969 expone de forma continuada tanto en exposiciones individuales como colectivas, y a nivel nacional e internacionalmente. Su obra forma parte de las más prestigiosas colecciones institucionales: Museo de Arte Abstracto Español (Cuenca), British Museum (Londres), Museo de Bellas Artes de Bilbao, Universidad Complutense (Madrid), MNCARS (Madrid), Banco de España (Madrid), Centro Georges Pompidou (París), Fundación Juan March (Madrid), Fundación Caja de Pensiones (Barcelona), Museo de Bellas Artes de Álava (Vitoria), Museo de Navarra, Museo Municipal (Madrid), y la Colección Caixa Galicia (A Coruña).