Jordi Teixidor, 2009

Septiembre /Noviembre 2009

Esta nueva muestra de la pintura de Jordi Teixidor abarca su obra de los últimos años, desde que expusiera en nuestra galería en el 2000. El trabajo mantiene las mismas grandes constantes de entonces como la utilización/reivindicación del negro, no como expresión de una emoción (tan tópicamente empleada sobre todo en la pintura española) sino como ausencia (que no negación) de un espacio. Esta disponibilidad del espacio es utilizada en una ordenación siempre austera de elementos de una rigurosa geometría, donde una corta gama de color con predominio del amarillo es plasmado con evidente control de la utilización del gesto. 

Como muchas veces ha comentado Teixidor, se trata de reducir no de añadir o acumular, se trata de generar pensamiento no emoción. Y en esos espacios vacíos aparece el recuerdo, tal vez melancólico, de la arquitectura o de la música, a menudo presentes en su trabajo como se evidencia en la obra principal de la muestra: Elektra.

Teixidor utiliza también y mucho el papel como soporte sin que, por ello, la obra deje seguir siendo característica de sus intenciones. Sigue empleando en ella el óleo pero los formatos y la mayor sencillez de lenguaje sugieren entonces referencia de orden poético. 

¿Arquitectura, música, poesía…como si la pintura en si misma no fuera suficiente para albergar ese pensamiento al que el artista pretende hacernos llegar? Más bien fusión de la idea con la materia: el resultado es totalmente pictórico pero el conjunto de referencias es lo que nos conduce a la reflexión del mismo modo que es la secuencia de reflexiones la que produce el pensamiento.