Christof Klute “White City”, 2019

Octubre / Diciembre 2019

Christof Klute.- “White City”.- Fundación Rolla (Suiza)

La galería Altxerri, dentro del programa de la II Bienal Internacional de Arquitectura/Mugak, presenta la exposición del fotógrafo Alemán Christof Klute, titulada: “White City” (Ciudad Blanca). Christof Klute (Munster, 1966) se formó como fotógrafo en Alemania y su carrera se centra en la captación de espacios creados por el hombre como apartamentos, escuelas y universidades, tratando así de establecer una conexión con el concepto de utopía moderna propuesta por Le Corbusier, Niemeyer, Taut, Terragni, Moretti. Las series que presenta no parte con la intencionalidad de representar un espacio arquitectónico de una manera objetiva y distante, sino con el objetivo de conducir al espectador hacia una experiencia subjetiva. En “White City” nos muestra una selección de 20 imágenes del conjunto arquitectónico de estilo Bauhaus de la ciudad de Tel Aviv, Patrimonio cultural de la UNESCO desde 2003.

“White City hace referencia a la presencia en Tel Aviv de más de 4.000 edificios construidos en estilo Bauhaus y estilo internacional en los años treinta del siglo XX. Es así la ciudad con mayor presencia de edificios construidos según los principios del Movimiento Moderno. La Gran Depresión y el ascenso de Hitler determinaron una emigración en masa al territorio británico de Palestina. Era necesaria una nueva planificación urbanística y aquí fue determinante el trabajo de un grupo de arquitectos alemanes y palestinos que habían estudiado y trabajado en Europa. En 2003 la UNESCO proclamó la White City de Tel Aviv Patrimonio Cultural de la Humanidad, como “un sorprendente ejemplo de urbanismo y arquitectura de una nueva ciudad de principios del siglo XX”.

Christof Klute “L´Esprit Moderne”, 2011

Marzo /Abril 2011

En sus últimos trabajos, Christof Klute se centra en la captación de espacios creados por el hombre como por ejemplo apartamentos, escuelas y universidades, tratando así de establecer una conexión con el concepto de utopía moderna propuesta por Le Corbusier, Niemeyer, Taut, Terragni, Moretti, etc

En su manera de trabajar se aprecia claramente la influencia de Bernd Becher y Thomas Ruff, artistas con los que ha estudiado. Las series que presenta, que generalmente contienen de dos a siete fotografías, no parten con la intencionalidad de representar un espacio arquitectónico de una manera objetiva y distante, sino con el objetivo de conducir al espectador hacia una experiencia subjetiva.

Klute consigue esta aproximación personal gracias a una observación repetida y pormenorizada de cada una de las localizaciones en las que explora la atmósfera que se desprende estudiando los cambios de luz y perspectiva. Esto le le lleva a una “multiplicación artística” de sus fotografías. Sirva como ejemplo cómo trata de encajar desde el mismo ángulo las escaleras de Niemeyer o los diferentes pisos de Terragni.

De la observación de detalles especiales recurrentes, el trabajo va entrando en el ámbito de la abstracción. Desde el punto de vista compositivo, las fotografías parecen muy similares y apenas sirven como documentación de la estructura arquitectónica del espacio en sí. La imagen real que hay que extraer de cada localización, es el resultado de la impresión que se obtiene al contemplar la serie completa. Esto sólo se consigue estudiando las diferencias y poniendo atención en las sutiles variaciones que diferencian las imágenes entre sí. De esta manera se consigue partir de la concreción hacia la abstracción.

Christof Klute, 2006

TBR

Christof Klute
Fernando Golvano

Este artista alemán (Münster, 1966)  ha definido un sólido enfoque para su práctica fotográfica que se distancia tanto de la tradición formalista­ esteticista como de la herencia crítica y  conceptual. Precisamente, la singularidad de su proyecto fotográfico cabría reconocerla en el poder  de sus  imágenes para integrar simultánea y paradójicamente valores formales, simbólicos y  conceptuales, que pudieran conformar una suerte de mediación para una indagación artística y filosófica.

Este juicio no debiera extrañarnos si atendiéramos a un aspecto sobresaliente de su formación académica: nos referimos a sus estudios de teología y de filosofía en las universidades de Münster  y  de Colonia respectivamente. Ya en series  anteriores, como en Offzium, 2000 (fotografía cielos en los momentos de oración en diversos monasterios); en Phaenomenologica, 2000 (registra espacios  de universidades en las que impartió docencia Husserl); o en Cinquième promenade, 2001 (donde vuelve a recorrer  los lugares que acogieron al Rousseau de Las ensoñaciones de un paseante solitario), sus  imágenes, aún cuando parecen convocar  formas  adscritas a las convenciones genéricas heredadas quieren ir más allá: hacia una inédita deriva metafísica y  cognitiva. Como si de una tentativa de anamnesis­reminiscencia se tratase, esas fotografías recrean una memoria, archivo e invención de espacios, acontecimientos, representaciones, deseos y afectos.

Por  otro lado, las series de producción reciente que presenta en la Galería Altxerri, (y  que constituye su primera presentación en el contexto español)  tienen como motivo las célebres «Unidades de vivienda» (1922­37)  que proyectaría Le Courbusier  como paradigma de su espíritu nuevo en arquitectura en las  ciudades de Marsella, Berlín, Firminy, Briey en Forêt y Rezé­les­Nantes, a mediados de los años cuarenta. Klute repite enfoques en las  diversas versiones de esa vanguardista vivienda moderna, enfatizando el programa arquitectónico —como máquina para habitar y para meditar—, y sus complicidades plásticas, así el juego sabio y magnífico de las formas y del color bajo la luz. Espacios plenos de significación, aún sin la presencia humana, y espacios de una memoria de la arquitectura moderna más intempestiva y bella.

Cabe deleitarse y  pensar  con estas imágenes que enuncian la potencia de aquel racionalismo no exento de poderosos valores estéticos. Algo similar sucede con la enigmática belleza de otra serie (realizada en 2003), la dedicada a los interiores de la Villa Stonborough, que Ludwig Wittgenstein proyectara para su hermana en Viena. Klute, con esta muestra conecta tanto con la nueva objetividad de los Becher y su afán tipológico y  documental como con otros creadores que indagan otros procesos de producción de subjetividad, recreando una memoria de los espacios que es también una acción diferida sobre su dimensión poiética y estética. Klute, filosofa y siente con sus magníficas imágenes.