Dick Rekalde “Mapas sin territorio”, 2018

Abril /Junio 2018.

“Valentino” 2018, 140 x 130 cm., Papel, rotulador, pintura alquídica , y acuarela.

Los dibujos, o mejor, los papeles presentados en “Mapas sin territorio”, son una serie de trabajos de gran formato, en algunos casos superior a los 200 cm, con manchas de acuarela y líneas de rotuladores de tinta de archivo pigmentada con un grosor de 0,5 o 0,7 mm. Mi relación con estos trabajos, es una relación física, donde las líneas acaban en función del largo de mi brazo, donde las líneas del pincel acaban donde se agota el agua en estos, según la calidad del pigmento de la acuarela. Para mi supone una vuelta a la pintura despues de mas de 20 anos, por lo menos a una pintura gestual, visceral, irracional, sin argumento, no tengo ganas de justificar nada, mas bien lo contrario, lo que quiero es hacer, producir, algo liviano, ligero, como un papel con acuarelas y rotuladores que no se puedan borrar.

Dick Rekalde “Desorden estético”, 2011

Mayo /Junio 2011

Die Kleinen... 2010 Foto 2+pa, 160x150cm

El artista navarro Dicky Rekalde presenta en la galería Altxerri de San Sebastián a partir de este viernes día 6 de Mayo, sus últimos trabajos aglutinados bajo el título de “Desorden Estético”.
Por un lado nos muestra una serie de fotografías sobre iglesias Rococó alemanas que poco tienen que ver con las prácticas normativas de la reprografía profesional y mucho, sin embargo, con estrategias de apropiación y mecanismos de simulación utilizados por la fotografía post-moderna. Esto lo consigue, introduciendo en las imágenes la fecha de construcción del edificio en el centro de la toma.

De esta manera, a pesar de su minucioso detalle, las fotografías han quedado invalidadas como reproducción de arte, ya que los caracteres empleados para la fecha son desproporcionadamente grandes y trasladan la información que debería ir a pie de imagen, hasta el centro, añadiendo una sensación de desorientación y oscureciendo la información sobre la obra.

En estas fotos se ha suprimido el color y los deslumbrantes dorados de la decoración, la policromía de los artesonados y el brillo de los estucos, han sido reducidos a una escueta gama de grises. Pero en un ejercicio de anacronismo paralelo, las fechas superpuestas están coloreadas en una gama de delicados tonos cosméticos. En las imágenes de las cajas vacías de Oteiza, la perversión reproductiva resulta flagrante y desorientadora; no sólo porque de las piezas tan esencialmente tridimensionales se ofrece exclusivamente la imagen frontal, radicalmente plana, que muestra una de sus caras, lo cual distorsiona la imagen del objeto, sino también por la ironía iconográfica, pues de esculturas tan esencialmente abstractas y metafísicas, surge repentinamente, una oculta componente figurativa, como un juego visual. La ilusión óptica de la doble imagen da lugar además a un motivo especialmente convencional, como es el perfil esquemático de una perrito.

Como tantos fotógrafos actuales, Dicky Rekalde emplea recursos técnicos y figurativos de la imagen documental: composiciones nítidas, aparentemente neutras, que ofrecen mucha información y escasa opinión, pero en realidad ocultan tras esta fachada de falsa objetividad, intenciones narrativas, críticas e irónicas, en algunos casos incluso sobre la propia idea de documentación fotográfica. Por último Rekalde toma la tipografía Bauhaus para mostrar la las posibilidades formales de la letra como objeto, insinuando que aunque la letra es un signo y su función consiste en significar el texto que soporta, también podemos librarnos de su contenido y acudir a la llamada de la forma pura: tipografía que soporta un significado, pero en este caso únicamente visual.

Texto tomado de la presentación de Francisco Javier San Martín “Desorden Estético”. Catálogo del Centro de Arte contemporáneo Huarte