Mitsuo Miura “Memorias imaginadas”, 2012

Octubre /Diciembre 2012

Memorias imaginadas, Acrílico s/tela 195x390cm

Mitsuo Miura, artista japonés nacido en Iwate en 1946, expone en la galería Altxerri sus últimos
trabajos hasta finales de diciembre del presente año. Se trata de un artista multidisciplinar que ha desarrollado un trabajo basado en la reflexión acerca del medio y entorno en el que habita.

Según sus propias palabras, describe el contenido de la exposición que presenta de la siguiente
manera: “Ésta última serie de obras, titulada “Memorias imaginadas“, es un conjunto de recuerdos sobre las diferentes etapas de mis experiencias de la vida cotidiana, de lo relacionado con mis trabajos y de lo que esto ha significado a lo largo de mi carrera.

Éstos diversos recuerdos, acumulados sin orden, me parece que están en un olvido aparente aunque de vez en cuando, por alguna causa propia o ajena, aparecen y se recuperan, y a veces – en mi caso muchas veces – relacionándose unos con otros, recreando otras situaciones fantasiosas, utópicas, etc. …, construyendo y guardando nuevas imágenes o memorias, como las miradas imaginarias de los últimos cuadros, describiendo variables espectáculos posibles. Así todos los recuerdos a lo largo del tiempo se repiten y nacen, incansablemente, produciendo diversidad de nuevas situaciones y recreando otras memorias – Memorias imaginadas – aunque a veces no parezcan creíbles. “

Roscubas “40 años más tarde“, 2012

Julio /Octubre 2012

Fuera de texto, Impresión digital s/papel foto entrelazado 153x123cm

Los hermanos Roscubas, Vicente y Fernando, hermanos gemelos, nacieron en Palma de Mallorca en 1953, pero en 1958 se trasladaron a Bilbao, ciudad en la que residen desde entonces, dedicándose desde su juventud a gran variedad de disciplinas artísticas 

En la exposición que presentan en la galería Altxerri, exponen sus últimas creaciones que desde hace unos cinco años se basan en retomar los trabajos de plegado, y así, esas obras de principios de los 80, se toman como referente para la nueva proyección de su obra. De esta manera pretenden actualizar y desarrollar aquellas viejas ideas.

“… A principio de los años 80, concluimos un proceso de trabajo que consistía en la ocultación de las imágenes por medio de un plegado en el soporte. En aquella ocasión pintamos las imágenes (publicitarias), en un rollo de papel poliéster de 10 metros y posteriormente a modo de acordeón las plegábamos; la nueva superficie obtenida medía 80 centímetros, la imagen quedaba totalmente oculta, escondida entre los pliegues y lo que se podía visualizar era una trama que asemejaba una superficie de texturas.

Hace aproximadamente 5 años en una revisión de nuestra obra, decidimos retomar los trabajos del plegado; y así, esas obras de principios de los 80, las tomamos como referente para la nueva proyección de nuestra obra. Con todo esto, lo que pretendemos es actualizar y desarrollar aquellas viejas ideas.

Lo primero que se nos pasa por la imaginación, es sacar a la luz la imagen oculta, pero manteniendo la superficie plegada. Ahora, como en aquel entonces, recurrimos al pintado con acrílicas, pero el resultado se empeña en ser similar al anterior. Para dar un paso definitivo, nos vimos en la necesidad de actuar de forma radical y recurrir a la tecnología digital, teniendo que aprender las múltiples opciones que nos ofrecía. Tras los primeros ensayos, enseguida nos percatamos, de que se nos abría un sinfín de posibilidades. Estamos justo, en el medio del camino, comenzando a vislumbrar lo que pretendíamos; ahora por fin hemos logrado, que la imagen aparezca en su integridad, de tal modo, que parezca continuada, y todo esto en un soporte plegado. Para llevar esto a cabo, tuvimos que recurrir a fórmulas matemáticas y así obtener el despiece de la imagen. Tanto a la hora de generar los distintos temas (en este caso de naturaleza abstracta), como su posterior artificio de dividir, lo creamos 100% desde el ordenador; y ya para finalizar, damos paso al trabajo más manual, que consiste en acometer el largo y tedioso juego de cortado, junto con el pegado sobre madera y ensamblaje“.

Javier Balda “Opciones futuras“, 2012

Abril /Junio 2012

ST. 2012 Técnica mixta s/lienzo 240x182x40cm

 La exposición Opciones Futuras que el artista Javier Balda presenta en la galería Altxerri, forma parte del resultado de su última obra en el ciclo creativo de los dos últimos años,
que se origina a partir de la concesión de la beca Pollock-Krasner Foundation de Nueva York
en el año 2010, para el desarrollo de su trabajo.

Un conjunto completo y coherente en el que utiliza la pintura (esa materia que mancha) y la
superposición, como recurso para fijar imágenes reapropiadas del exterior o de sus mismos procesos de trabajo. En cierta manera una crítica sobre la fugacidad y la cantidad de imágenes
hipercomunicadas pero de escaso valor de cambio o de efímera permanencia, que J. Balda retiene y reconstruye entre fragmentos y materiales diferentes para establecer lugares estáticos, puntos de apoyo para validar un pensamiento en el deambular del torrente icónico. Las obras así resueltas, contienen gestos y movimientos estructurados, formas asociadas con la dualidad entre el espacio plano y el tridimensional, que sugieren asociaciones escultóricas, trazas de la arquitectura y de la señalética, con la incorporación de densidades y objetos volumétricos de apoyo y paradoja visual.

La exposición acoge también una serie de obras realizadas sobre papeles en diferentes formatos: collages, aguadas y grafitos que se comportan como dibujos ambiguos entre el trazo y los ligeros volúmenes que soportan, entre fondos y primeros planos, entre la repetición de bandas horizontales y colores de contrapunto.

Edu López/ Ana Román “yes…forever“, 2012

Marzo /Abril 2012

The great sound, Caja de luz 36x40cm

La muestra ofrece una cuidada selección de la obra que ambos artistas han venido realizando en los últimos años y que, ahora en conjunto, forma un corpus autónomo. Manteniendo la línea argumental de sus últimas exposiciones (tanto de I am a machine (Bastero 2011) como de Solid Light (Espacio Marzana 2012), en el caso de Ana Román; L’amour fou (Espacio Marzana 2008), Imposible noviembre (Bastero 2009), o su última individual en Altxerri, en 2007: Vida en otro planeta, en el caso de Edu López) la nueva propuesta busca un encuentro entre personalidades que, aún manteniendo su fuerte autonomía constructiva, compar-ten unas atracciones que van, en cualquier caso, más allá de las posibles sinergias o afinidades comunes a todo artista que desarrolle su actividad dentro de la complejidad del discurso que nace condicionado por la época actual.

De esta manera, y en el caso de Edu López, aunque la inclinación hacia la imagen popular, hacia el carte-lismo o el tbo es más evidente en sus últimos trabajos, el artista no puede, ni quiere, desprenderse de su raíz fuertemente emparentada con la inteligente aptitud de Picabia o Duchamp, desviando el peso de lo popular hacia su trastienda más rica, e invitando a un juego de lecturas paralelas que, inevitablemente enri-quecen su propuesta alejándola de la heladora habilidad citista del arte puramente pop. Siempre cuidando un lenguaje que no se aleja de la pintura, pero que se asoma, mediante el uso del recorte y la cita, a su lími-te más incierto, Edu López ordena la arquitectura de Gropius o Stevens junto a los grabados de Hokusai o los dibujos a línea clara del Hergé más rectificado por Jacobs; el poema entendido como máquina genera-dora de cultura (Mallarmé) y que se transporta con evidente nocturnidad, junto a los paisajes revisitados de Grant Wood.

Así mismo, la obra de Ana Román mantiene la constante estructural del soporte pintura (en cuanto a forma, escala, dimensiones, modo de presentación) pero añadiendo, en alguna de los trabajos que aquí presenta, y que pertenecen a su proyecto Solid Light, un nuevo componente en forma de luz que surge desde la raíz de la propia pintura. El color toma un nuevo significado, ya que ahora no solo se deposita (su eficacia como herramienta no empieza –y acaso termina– al ser depositado sobre la superficie de representación) si no que precisa de un nuevo aliado a la hora de establecer vínculos efectivos con la realidad: la electricidad. La imagen surge como una emanación en forma de luz encendida (a través de la electricidad) hasta constituir en sí misma toda esa superficie.

La obra vive al apretar el interruptor. Domestic Template, I am a machi-ne, Looking at the Sky, Tximist, Lamps, Pump, Listen to me, son algunos títulos en donde, partiendo de un lenguaje que precisa de una cierta independencia con respecto a la fidelidad hacia el proyecto discursivo elegido por la autora, seguirán manteniéndose sus referencias obligadas (como en el caso de Edu López pero ahora quizá aquí de forma más sutil) tanto a la obra de Picabia (en sus portadas de la revista 391) co-mo a la de Duchamp (más preocupándose por la puesta en marcha de su Étant Donnés, que haciendo una referencia directa a la lámpara Bec Auer), al Dimaxion de Buckminster Fuller, el Black Mountain College, a los cohetes que aparecen descritos en los textos de Bradbury, o a los textos sobre experimentos sonoros de Cage.

Por otra parte, el título, yes…forever, que sirve como nexo de unión seleccionado por los dos autores, nos remite al final de la obra de Klaus Schneider: Gespräche mit einem bot (Conversaciones con una bot) en donde el autor mantiene una charla con una inteligencia artificialmente real. Parte de esta chala ya se inclu-yó en el vídeo-boceto que Ana Román presentó en su exposición de Bastero, en 2011, y de ella, entre mu-chas cosas de interés, los autores han elegido la frase final por su fuerte carga de emoción sintética (uno, al dialogar con una IA, nunca sabrá donde termina el juego). La afirmación nace, como también se apuntó en el texto de introducción a la exposición de Edu López Imposible noviembre, del conflicto que surge del choque entre la imposibilidad de contar (caducidad de la palabra, inviabilidad del objeto, extinción del relato) y la realidad de lo contado, ante la que todas las ruinas, producto de la incertidumbre, terminan por trans-formarse en otra cosa.

Ana Román nació en Bilbao, en 1962. Se licenció en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco (1983-88). Becada por el Gobierno Vasco realizó un curso de especialización de dos años en Kassel, Alema-nia(1989-91). En los últimos años ha realizado trece exposiciones individuales y más de cuarenta colectivas. Su obra se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas.

Edu López nació en San Sebastián, en 1965. Se licenció en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco (1983-88). Becado por la Diputación de Guipúzcoa realizó un curso de especialización de dos años en Kas-sel, Alemania(1989-91). Ha realizado un total de 24 exposiciones individuales y participado en un buen nú-mero de colectivas (más de 50). Su obra se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas.