Javier Muro “A veces”, 2020

La galería Altxerri presenta “A veces”, exposición de Javier Muro.

Del 4 de diciembre de 2020 al 30 de enero de 2021.

La exposición consta de 16 obras de proceso escultórico, con reutilización de objetos y realizaciones en varios materiales: acero, aluminio, granito, bronce, madera y poliéster.

Las obras de este proyecto aluden a la naturaleza cambiante del objeto ya cómo su esencia y función se transforman al cambiar su apariencia, siendo ésta la nueva naturaleza de la cosa como símbolo evocador. Denotan una transmutación y sugiera la evidencia del flujo del tiempo.

Estas obras simbolizan también un cambio en la realidad que retratan. El cambio en lo cotidiano como un sismógrafo susceptible al temblor doméstico oa la vehemencia del hogar de realidades enfrentadas, entre la ironía y la paradoja de los objetos cotidianos y el sarcasmo o la crítica de una cultura cercana. Javier Muro (Pamplona, 1968), trabaja significados complejos a través de una manipulación sencilla con referencias explícitas a la otra aceptación de la apariencia: la falsificación como consuelo de un status inalcanzado.

Algunas veces se crea la sensación de que las piezas estás detenidas, una temporalidad a veces latente, a veces explícita.

 

REMAKE, VV.AA

Apertura: viernes 11, de 19 a 21 h.

11 de septiembre – 31 de octubre 2020.

La exposición forma parte del programa:

“Otras Actividades del Festival Internacional de Cine SSIFF 68 ”.

Artistas: Ignasi Aballí, Dennis Adams, Sergio Belinchón, Daniel Blaufuks, Alejandro
Garmendia, Iñaki Gracenea, Edu López, AlvaroMatxinbarrena, Miquel Mont, Ed
Ruscha, Unai San Martín, Alain Urrutia.

Las obras de los artistas presentes remiten a los medios de producción o de los
géneros del cine a través de la reutilización de imágenes ajenas, reformuladas
como un remake -la reelaboración o actualización de películas,
secuencias, historias, mitos o escenas- que se incorporan como fuente estética de
recursos y referencias del cine como imaginario social.

La exposición ofrece un juego de apropiaciones que los artistas toman prestadas,
en un trasvase mutuo entre formas plásticas y cinematográficas, que mantienen
una relación directa o lateral con el cine o el entendimiento de lo
cinematográfico, como soporte, tecnología, cuestionamiento, creación de
imágenes o incidencia cultural

Don Herbert “I follow my own path”

La galería Altxerri presenta en su reapertura la exposición-homenaje a Don Herbert tras su fallecimiento el pasado mes de febrero.

Don Herbert (Detroit 1942-San Sebastián 2020), es uno de los artistas de referencia de la galería Altxerri, en la que expuso por primera vez en 1990, con una estrecha relación que se extendió en seis muestras individuales y en varias ediciones de las ferias Arco y Art Chicago.

Artista libre e irreductible, Don Herbert es un original creador que aporta una obra de raíz abstracta, alejada del informalismo europeo, con referencias de la pintura norteamericana de Milton Resnick, Morris Louis, Richard Diebenkorn, Ed Moses o la escultura de Larry Bell, pero sin influencias directas.

Su pinturas sistemática, repetitiva, pero no propiamente minimalista, pues contiene siempre un gesto sobrio, matérico, que combina con superficies planas de texturas empastadas en contraste de colores graves, oscuros y profundos. Don Herbert combina en su obra diferentes planos de superficie, creando volúmenes contundentes junto a las gruesas tramas trabajadas pacientemente. En sus pinturas sobre madera, algunas de gran formato, establece una relación física entre la pintura y su estructura de soporte. La obra sobre papel acumula capas de color transparente y sugerentes entrelazados en los que interviene con geometrías y formas básicas que ordenan la superficie con un lenguaje reduccionista. Don Herbert hace de la superficie una piel modelada y tejida de óleo, en un trabajo metódico y pausado.

Como escribe José Ángel Arteche: “En una extenuante reiteración, respetuosa con las parcelaciones de la superficie y las propiedades gestálticas, Don Herbert, con su actitud, reivindica el atavismo de la pintura, su materialidad y untuosidad, los pigmentos y el aceite de linaza, la colocación de cada color y la espera necesaria para su secado una y otra vez, logrando superficies verdaderamente sensuales. En Don Herbert es manifiesto su interés por la pintura-pintura. La suya es una reivindicación radical de la autonomía de la plástica, como elemento de experiencia y sin mediación alguna”.

Don Herbert formó parte generacionalmente de un grupo de artistas que se asentaron singularmente en España en la década de 1970 y dieron otra perspectiva al arte de la época, como: Mitsuo Miura, Adolph Schlosser, Eva Lootz, Francis Warringa o Erwin Bechtold.